Noticias de Israel



  • Israel construirá gasoducto desde Leviatán directamente a Egipto

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    Los ministros de Energía de Israel y Egipto acordaron el domingo la construcción de un gasoducto desde el yacimiento israelí de Leviatán, en el Mediterráneo oriental, hasta Egipto, con el fin de aumentar las exportaciones a Europa, informó un funcionario israelí.

    Yuval Steinitz y su homólogo egipcio, Tarek el-Molla, “acordaron la construcción de un gasoducto en alta mar desde el yacimiento de Leviatán hasta las instalaciones de licuefacción en Egipto”, dijo el funcionario, que habló bajo condición de anonimato.

    El objetivo era “aumentar las exportaciones de gas a Europa a través de las instalaciones de licuefacción en Egipto, ante la creciente demanda de gas natural en Europa”, añadió.

    El acuerdo se anunció mientras Molla visitaba Israel, donde también se reunió con el Primer Ministro Benjamin Netanyahu y el Ministro de Asuntos Exteriores Gabi Ashkenazi, así como con Steinitz.

    Los ministros de Energía y sus equipos se reunieron “para ampliar e incrementar la cooperación en materia de energía”, dijo Molla en un vídeo difundido por la oficina de Steinitz.

    Se calcula que Leviatán, descubierto a 130 kilómetros al oeste de la ciudad portuaria mediterránea de Haifa en 2010, contiene 535.000 millones de metros cúbicos (18,9 billones de pies cúbicos) de gas natural, junto con 34,1 millones de barriles de condensado.

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    Noble, con sede en EE.UU., y Delek, de Israel, el consorcio que lidera el desarrollo del yacimiento Leviatán y el más pequeño Tamar, cerraron el año pasado un acuerdo de 15.000 millones de dólares por 10 años con Dolphinus, de Egipto, para suministrar 64.000 millones de metros cúbicos (2,26 billones de pies cúbicos).

    Israel comenzó a bombear gas de Leviatán en diciembre de 2019 y a exportarlo a Egipto el mes siguiente.

    Israel news



  • Israel se enfrentará a 2.000 misiles de Hezbolá por día si estalla una guerra: comandante de las FDI

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    Israel experimentará un ataque aéreo de 2.000 cohetes y misiles por día durante una futura guerra con Hezbolá del Líbano, el Mayor eneral del Comando del Frente Interior de OC, Uri Gordin, advirtió mientras se dirigía a la Conferencia B’Sheva en Jerusalén, según el periódico The Jerusalem Post.

    Tal ataque desafiará las capacidades de defensa civil y militar de Israel, agregó el alto funcionario de las FDI.

    “Nuestros enemigos en los diferentes frentes necesitan saber que si es necesario, activaremos un ejército poderoso que nunca antes se había visto… Saben que no pueden derrotarnos en el campo de batalla, por lo que intentan mover la guerra a un segundo frente y eso son nuestros hogares y nuestras ciudades ”, dijo Gordin.

    Según los informes, Israel cree que el movimiento tiene un arsenal de alrededor de 150.000 cohetes y misiles, y algunos de ellos pueden impactar en cualquier parte del país.

    Israel sufrirá un ataque masivo con misiles si estalla una guerra con el movimiento Hezbolá del Líbano, dijo el lunes el Comando del Frente Interior de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).

    https://www.almasdarnews.com/article/israel-will-face-2000-hezbollah-missiles-per-day-if-war-breaks-out-idf-commander/



  • 54 AÑOS DE OCUPACIÓN ISRAELÍ EN CISJORDANIA

    Cómo Israel convierte Palestina en un territorio judío

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    LA VANGUARDIA - XAVIER MAS DE XAXÀS - BARCELONA - 22/03/2021 06:00

    El 16 de febrero de 2012 un camión chocó contra un autobús escolar cerca de Jerusalén, en Cisjordania. El camión era israelí y transportaba piedras para un asentamiento. El autobús iba lleno de preescolares palestinos que iban de excursión. Murieron seis niños y un maestro. Otros 46 pequeños resultaron heridos, varios de ellos con graves quemaduras en todo su cuerpo.

    Este accidente es el punto de partida que ha tomado Nathan Thrall, ex director del proyecto árabe-israelí en el International Crisis Group, organización dedicada a resolver conflictos, para escribir un largo relato sobre la disolución de Palestina a causa de la ocupación israelí de Cisjordania que el viernes publicó The New York Review of Books.

    Thrall fue el director del proyecto árabe-israelí en el International Crisis Group y vive en Jerusalén. Hablamos con él por zoom para profundizar en la tesis del artículo, que nunca habrá un estado palestino. “Todo lo que vemos –asegura Thrall- es apartheid”, una ocupación y segregación étnica que se prolongará “durante el futuro previsible”.

    “La victoria total de Israel” –añade- supondrá la conversión de Cisjordania en un conjunto de bantustanes que, más adelante, puede derivar en un modelo territorial similar al estadounidense o australiano, donde las poblaciones nativas que en su día fueron desposeídas de la tierra viven hoy en reservas o territorios autónomos.

    El futuro de Cisjordania se acerca al de las reservas indígenas en Australia y Estados Unidos

    Nada puede esperarse, según Thrall, de la administración Biden porque su prioridad es negociar un nuevo acuerdo nuclear con Irán y no quiere que Israel ponga más dificultades de las que ya va a poner. Los norteamericanos, en consecuencia, “no van a iniciar una pelea con Israel por algo que para ellos es mucho menos importante que Irán”.

    Biden mantendrá la ayuda anual de 3.800 millones de dólares a Israel y no iniciará ningún proceso de paz, opina Thrall, porque “hoy es imposible alcanzar un acuerdo sobre el principio de paz por territorios”, base de todas las negociaciones hasta ahora.

    Es más, “el único incentivo que tenía Israel para negociar con los palestinos era la posibilidad de normalizar las relaciones con los países árabes, y ahora estos países le han regalado la normalización a cambio de nada. Los palestinos no tienen nada más que ofrecer y, por lo tanto, Israel no les cederá nada, al contrario, aún ocupará más territorio”.

    El autobús escolar volcó camino de Ramallah. Llovía, el pavimento estaba mojado. El camión circulaba con exceso de velocidad, perdió el control e invadió el carril contrario. El choque fue frontal. A pesar de que el accidente ocurrió muy cerca de Jerusalén y de un puesto de control israelí, en el área C, división administrativa a la que pertenece el 60% de Cisjordania y que supone que este territorio está bajo control civil y militar israelí, a pesar de que el camión era israelí y la carretera también estaba y está bajo control israelí, las ambulancias y los bomberos israelíes tardaron dos horas en llegar.

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    Seis niños y un maestro murieron en este autobus cuanto un camión israelí lo embistió en febrero de 2012

    Este retraso, así como el accidente, explican muy bien los 54 años de ocupación militar israelí o, como dice Thrall, “la absorción israelí de Cisjordania, un proyecto nacional a cargo de cada rama del gobierno”.

    En 1993, año de los acuerdos de Oslo que abrieron una puerta a la creación del estado palestino, había 116.300 colonos israelíes en Cisjordania, según la organización Paz Ahora. Hoy hay 441.600. El número de asentamientos se ha disparado a más de 250 en las zonas que Israel todavía no se ha anexionado. El objetivo, según Thrall es anexionarse gran parte del área C para dejar a la población palestina en00 ciudades como Ramallah, Nablús y Jericó.

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    Durante los últimos 20 años, según se detalla en el artículo del NYRB, Israel ha denegado el 96% de los permisos de construcción que han solicitado los habitantes palestinos del área C, ha derribado 2.500 viviendas palestinas y entregado a los colonos el 99,76% de la tierra confiscada.

    El Tribunal Supremo israelí, como denuncia Thrall, ha aprobado casi todas las prácticas del estado israelí en los territorios ocupados a pesar de que vulneran el derecho internacional, entre ellas, asesinatos, deportaciones, demolición de viviendas, abuso de la prisión preventiva sin juicio, apropiación de los recursos naturales y castigos colectivos como toques de queda, corte de la electricidad y cierre de escuelas.

    El Tribunal Supremo israelí avala los abusos colonialistas, incluidos los asesinatos y las deportaciones, según denuncia Thrall
    “Durante más de medio siglo –asegura Thrall-, el dilema estratégico de Israel ha sido, por un lado, su incapacidad para borrar a los palestinos y, por el otro, su negativa a darles derechos civiles y políticos”.

    Israel es el estado del pueblo judío, hogar de una nación diseminada por el mundo. Para muchos sionistas, renunciar a Cisjordania es apostar por la universalización de Israel, es decir, por el principio de que cualquier persona, aunque no sea judía, puede ser ciudadana de Israel. Esto supondría, como argumentan los sionistas religiosos, dividir al pueblo judío en dos mitades casi iguales. Por un lado, los ciudadanos de Israel (6,8 millones) y por otro los que siguen en la diáspora (8,7).

    El nacionalismo israelí, como explican los profesores Michael Stanislawski y Nathan J. Miller, de la universidad de Columbia, no depende de un territorio, sino de la etnia judía. Los 1,9 millones de árabes israelíes pueden votar pero no pueden pertenecer al estado israelí a no ser que se conviertan al judaísmo. En este sentido, Israel es un estado etnocéntrico.

    “La causa fundamental para la emergencia del nacionalismo judío contemporáneo -argumentan Stanislawski y Miller- fue la aparición de nuevas ideologías que aplicaban los principios básicos del nacionalismo contemporáneo a los judíos”. El objetivo de este nacionalismo era impedir la asimilación de los judíos en sus países de residencia, es decir, “rescatar la identidad judía, no a los judíos”

    Stanislawski y Miller recuerdan que antes del Holocausto el sionismo era un movimiento minoritario, rechazado por la mayoría de rabinos. La mayoría de los judíos no eran nacionalistas y la mayoría de los que sí eran nacionalistas no eran sionistas, sino miembros del Bund, movimiento laborista que buscaba establecer territorios judíos autónomos en Europa, no en Palestina. La mayoría de los judíos que huyeron de Europa en los siglos XIX y XX no fueron a Palestina sino a América.

    Después del Holocausto, el argumento de un país refugio para los judíos en Palestina, como explica Thrall, “no fue un permiso para desposeer” a los palestinos. “Los sionistas, en todo caso, no llegaron a Palestina buscando integrarse en la sociedad local, sino para establecer su estado propio y exclusivo a costa de los nativos”.

    Cuando a partir de 1967, colonizaron los territorios palestinos en Gaza y Cisjordania lo hicieron sobre el Antiguo Testamento. La Biblia, las sagradas escrituras, fueron y siguen siendo su base ética y legal para reivindicar una tierra que había sido suya 2.000 años antes.

    Thrall cita a Dani Dayan, líder de los colonos, diciendo que “si no defiendes el derecho a los lugares que son la cuna de la cultura judía, entonces no podrás pervivir”.

    Colonos y sionistas religiosos dicen que no hay futuro sin la judeización de Judea y Samaria, la Cisjordania palestina
    Oslo otorgó a los palestinos el derecho a la autodeterminación sobre la base de un compromiso de paz a cambio de territorios, es decir de Judea y Samaria (Cisjordania), lugares que Dayan y los sionistas religiosos nunca podrán ceder porque supondría admitir que la Biblia no legitima su reclamación territorial. ¿Qué hay de nuestro derecho a la autodeterminación?, dice los colonos.

    Oslo determinó que no hay ninguna justificación legal ni ética para reclamar un territorio perdido hace 2.000 años y hacerlo, además, sobre la base supuestamente científica y política de un texto religioso. Esto, sin embargo, es lo que hace y seguirá haciendo Israel.

    “La situación sobre el terreno va de mal en peor”, afirma Thrall. Sostiene que el argumento de la seguridad para imponer un dominio militar en Cisjordania no se aguanta porque los palestinos llevan 16 años sin ser una amenaza a la seguridad israelí. Aún así, siguen sometidos a la justicia militar israelí e Israel no ha dado ningún paso para revertir la ocupación.

    En este sentido, el regreso a los tiempos anteriores a la primera intifada de 1987, cuando no había divisiones entre Israel y los territorios ocupados, lo que suponía que los palestinos de Gaza y Cisjordania podían pasear y bañarse en las playas de Tel Aviv, es imposible.

    Ni siquiera la izquierda laica quiere la reconciliación, sostiene Thrall. “Quiere la partición” porque de otra manera supondría diluir la identidad judía de Israel.

    Las elecciones de mañana martes, las cuartas en dos años, consolidarán la colonización judía de Palestina. Si el primer ministro Beniamin Netanyahu logra formar gobierno mantendrá la misma estrategia. Si, por el contrario, gobierna el centroizquierda, podría frenarse la construcción de más viviendas judías, pero en ningún caso, sostiene Thrall, habrá un desmantelamiento de las colonias. Ningún plan de paz de los últimos 20 años ha contemplado esta posibilidad en serio.

    En el accidente del autobús escolar perdió la vida Milad Salama, un niño de cinco años y medio. Su familia vivía en Anata, una población palestina junto a Jerusalén oriental, muy cerca de Shuafat, uno de los barrios árabes más decrépitos de los territorios que Israel se ha anexionado. La negligencia de las autoridades israelíes para gestionar esta zona ha provocado que proliferen la pobreza, la suciedad y delincuencia. El objetivo, según Thrall, es forzar el éxodo de las familias palestinas.

    Es lo que hizo la familia de Milad Salama después de la tragedia. Dejó libre una vivienda en Jerusalén oriental, donde debería establecerse la capital del estado palestino, y se trasladó al área de Ramallah, uno de los bantustanes que prepara el estado israelí.

    “Es triste -reconoce Thrall-, una historia muy triste”. El fin del sueño palestino.

    https://www.lavanguardia.com/internacional/20210322/6602570/como-israel-convierte-palestina-territorio-judio.html



  • Acuerdos China-Irán: malas noticias para Israel, pero, puede ser peor

    -El mensaje es que Beijing y Teherán se están burlando de Estados Unidos.
    -El acuerdo filtrado también incluía 400.000 millones de dólares de inversiones chinas en Irán en una amplia gama de campos, incluidos los puertos y los ferrocarriles.

    Cuando el verano pasado se filtraron los detalles de un acuerdo económico y de seguridad multimillonario de 25 años entre Irán y China, el titular de The Jerusalem Post fue: “El acuerdo propuesto entre China e Irán es una mala noticia para Israel”.

    Ahora que el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Javad Zarif, y su homólogo chino, Wang Yi, firmaron un acuerdo en Teherán el sábado, sigue sin significar nada bueno en lo que respecta a Israel.

    Lo que es más importante que el contenido del acuerdo en este momento es el mensaje que se está enviando en el momento, y ese mensaje es que Beijing y Teherán se están burlando de Estados Unidos.

    Como dijo el lunes Carice Witte, directora ejecutiva de SIGNAL, un centro de estudios que se ocupa de las relaciones entre China e Israel, “esto es una declaración al 100% para Estados Unidos”.

    Como explicó la Dra. Shira Efron, asesora especial de la Corporación RAND, la forma en que se está llevando a cabo este acuerdo tiene mucho más que ver con “los cálculos chinos frente a EE.UU. que, con su dependencia real y su gran interés en Irán, per se”.

    China había sido anteriormente más vacilante en sus relaciones con Irán, a la luz de las sensibilidades de EE.UU., pero los últimos acontecimientos han llevado a Beijing a tirar la cautela al viento.

    La semana pasada, Estados Unidos, el Reino Unido, la Unión Europea y Canadá sancionaron a altos funcionarios chinos implicados en los principales abusos contra los derechos humanos de los musulmanes uigures en Xinjiang, como el internamiento masivo, la esterilización forzada y otros. Esto se produjo días después del enfrentamiento verbal de Wang con el Secretario de Estado estadounidense Antony Blinken en Alaska a principios de este mes. China respondió a las medidas occidentales sancionando a los defensores de la libertad religiosa.

    Beijing lo ve como otra forma de enfrentarse a Estados Unidos, explicó Witte.

    Wang arremetió contra Estados Unidos por sus políticas hacia su país e Irán en una declaración de su reunión con el presidente iraní Hassan Rouhani el sábado: “Estados Unidos debería reflexionar sobre el daño a la paz regional y a la estabilidad internacional causado por la retirada [del acuerdo nuclear de 2015 entre las potencias mundiales e Irán], reflexionar sobre las pérdidas que ha causado a los países relevantes, eliminar las sanciones unilaterales a Irán lo antes posible y abolir las medidas jurisdiccionales de largo alcance contra China”.

    Irán sigue bajo las sanciones de “máxima presión” implementadas por la administración Trump desde 2018, mientras el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, busca volver al JCPOA, como se conoce el acuerdo nuclear con Irán de 2015. La administración de Biden dijo que sólo se reincorporará al JCPOA si Irán vuelve a cumplirlo, y hasta ahora ha mantenido la línea ante el desafío iraní.

    Rouhani se mantuvo en el mensaje, repitiendo lo que él y otros funcionarios iraníes han estado diciendo durante semanas: que no volverán al JCPOA a menos que Estados Unidos elimine primero las sanciones.

    “No debería haber requisitos previos para que EE.UU. reanude la aplicación del acuerdo y debería tomar medidas primero”, dijo Rouhani.

    Efron argumentó que “Irán y China están demostrando su influencia e impaciencia” en respuesta a que la administración de Biden siga manteniendo intactas las sanciones de la era Trump contra Irán.

    En lo que respecta a las sanciones a Irán -que en lo que respecta a Israel es la principal fuente de influencia de Estados Unidos que puede lograr concesiones de Teherán- el mensaje de este acuerdo es que China las considera pronto irrelevantes.

    Sí, hasta ahora China ha actuado con cautela -por ejemplo, no ha vendido armas a Irán desde que se levantó el embargo de la ONU el pasado mes de octubre-, pero parece que piensa que las sanciones están a punto de desaparecer.

    Israel es una parte muy pequeña de la competencia de grandes potencias entre EE.UU. y China, que ahora se desarrolla en Irán, pero Witte dijo que Beijing es consciente de que Jerusalem probablemente hará llamadas preocupadas a Washington sobre este acuerdo.

    Witte citó conversaciones pasadas con académicos chinos que dijeron que los dirigentes de su país “se habían dado cuenta hace algunos años de que, al igual que EE.UU. puede utilizar a Taiwán para presionar a China, China puede utilizar a Israel para presionar a EE.UU.”.

    Aun así, Witte dijo que, en lo que respecta a las preocupaciones de Israel sobre Irán, está segura de que China no quiere que Irán se convierta en una potencia nuclear.

    El acuerdo China-Irán refuerza a Irán y debilita la posición de Estados Unidos en sus negociaciones previstas sobre el acuerdo nuclear, lo que es una mala noticia para Israel.

    Pero en cuanto al contenido aparente del acuerdo, podría ser peor.

    El Ministerio de Asuntos Exteriores chino también dejó claro en su mensaje de la reunión Wang-Rouhani que cree que las sanciones unilaterales de Estados Unidos violan el derecho internacional y son incluso inmorales.

    Ni China ni Irán han dado a conocer los detalles del acuerdo, limitándose a afirmar que se trata de una “asociación estratégica integral”; que las partes pretenden “profundizar en una cooperación mutuamente beneficiosa en diversos campos”; y que Irán desea la ayuda de China para hacer frente a la pandemia de coronavirus. Uno de los pocos detalles de la declaración del Ministerio de Asuntos Exteriores chino sobre el acuerdo es que los países “avanzarán en la cooperación antiterrorista”.

    La versión del acuerdo que se filtró a The New York Times en julio pedía una mayor cooperación militar entre los países, incluyendo la venta de armas, el intercambio de información de inteligencia y la realización de ejercicios, entrenamiento e investigación conjuntos. Esta es la parte que más preocupa a Israel.

    Sin embargo, Witte afirmó que el documento publicado el año pasado “responsabilizaba demasiado a China de cualquier actividad desviada en la que pudiera participar Irán”, por lo que es probable que esas secciones hayan sido modificadas.

    El acuerdo filtrado también incluía 400.000 millones de dólares de inversiones chinas en Irán en una amplia gama de campos, incluidos los puertos y los ferrocarriles, ámbitos en los que China también está presente en Israel. Existe cierta preocupación por el hecho de que las empresas chinas que operan tanto en Israel como en Irán supongan un riesgo para la seguridad.

    China también recibiría un importante descuento en el petróleo iraní y se convertiría en un casi monopolio, mientras se mantengan las sanciones a Irán.

    Sin embargo, no está claro qué parte de este acuerdo se aplicará realmente. De hecho, Reza Zabib, jefe del departamento de Asia Oriental del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, dijo que la razón por la que no se publicaron los detalles del acuerdo es que no es vinculante.

    “Históricamente, China firma estos [memorandos de entendimiento] y sólo un pequeño porcentaje del dinero llega a invertirse realmente”, explicó Witte.

    https://israelnoticias.com/iran/china-iran-malas-noticias-para-israel/



  • Olvídate que Israel piense en atacar a Irán...
    Ya las alianzas se están materializando....


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